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Estudiar la literatura en 1º y 2º de ESO nos permite trabajar diferentes géneros y subgéneros literarios y, en consecuencia, fomentar la creatividad si no nos limitamos únicamente a explicar una serie de características y a leer un ejemplo y contestar a unas preguntas sobre un texto. Si le echamos un poco de tiempo, los chicos pueden escribir y, casi siempre, escribir muy bien.
En esta ocasión, a partir del estudio de la leyenda, propusimos una nueva actividad de creación literaria. Los alumnos debían pensar en un lugar cercano a ellos, un bosque, una cueva, una fuente… algún lugar real que pudiera ser motivo de misterio, que pudiera estar rodeado de un halo mágico, ya fuera cierta su fama o no. Luego, tenían dos posibilidades: recrear una leyenda ya existente y contarla con sus propias palabras o inventar una que explicara el origen de ese misterio o, incluso, el origen de su actual nombre. Para ello, debían incluir en su historia algún hecho mágico, sobrenatural, misterioso, o algún personaje de nuestra mitología asturiana.
Y, para añadirle un toque más divertido, hemos usado una herramienta de la que ya he hablado en alguna otra ocasión: Tikatok. El storytelling digital multiplica las posibilidades y hace más atractivo el proceso de escritura. Tikatok es una herramienta muy sencilla y sus resultados, muy visuales. La única pega es que, de la noche a la mañana, han eliminado la posibilidad de obtener el código de incrustación, por lo que hemos tenido que hacer otra cosa: descargar cada leyenda en la versión de prueba en PDF; luego, para unir los diferentes documentos, he usado una herramienta on-line muy, muy útil: IlovePDF, que nos permite separar  y unir documentos en PDF y descargar el archivo resultante, todo gratuito y sin necesidad de registro.
Por último, aquí están los resultados: ¿qué leyendas son inventadas y cuáles versiones de una ya existente?

En nuestra clase de 1º de ESO, hemos tratado durante las últimas sesiones las narraciones populares y, en concreto, las leyendas. Como vivimos en Asturias, una tierra en la que poseemos una amplia cultura de leyendas y mitos, no he querido dejar pasar la oportunidad de utilizar un contenido curricular que nos sirviera como “excusa” para conocer y apreciar nuestra cultura popular, de que todos nos diéramos cuenta de la riqueza cultural que poseemos y que, en muchas ocasiones, se encuentra enterrada por el sedimento del paso de los años.
Así pues, nos hemos puesto manos a la obra y hemos procedido como sigue:
  • Dedicamos una sesión a hablar sobre las características de las leyendas y leímos algunos ejemplos. Insistí en que la leyenda mezcla partes reales e imaginarias y que las partes reales suelen ser los lugares o algún personaje protagonista del relato. También hice hincapié en que, al vivir en un entorno rural, era muy probable que existieran múltiples historias sobre alguna cueva, lago, monte, iglesia… de nuestros alrededores.
  • Dejamos pasar unos días. Durante esos días, los chicos y chicas tuvieron que encontrar a alguien (familiar, vecino, conocido…) que conociera alguna leyenda de su entorno (de su pueblo, de su lugar de vacaciones…) Era importante que, de alguna manera, la narración tuviera que ver con mis alumnos y alumnas directamente..
  • El siguiente paso era escuchar con atención a su fuente.
  • Por supuesto, después tenían que versionar, utilizar sus dotes de narradores para ponerla por escrito.
  • En una primera corrección, tuvieron que presentar a su profesor un borrador en papel.
  • Por último, tuvieron que digitalizar la versión definitiva en formato Word o similar.
  • Después de las vacaciones (no dio tiempo para más), dedicaremos una sesión a la lectura de las leyendas que se han versionado.
La gran mayoría hizo su trabajo correctamente y siguió los pasos establecidos. Todavía hay algunas cosas que debemos pulir, pero vamos por buen camino.
Finalmente, me gustaría hacer constar tres de los objetivos prioritarios de la actividad (creo que se han cumplido):
  • Apreciar la cultura oral y hacer partícipe a gente del entorno de los alumnos en esa labor.
  • Escuchar con atención una historia y ser capaz de versionarla, hacerla suya, contarla con estilo propio.
  • Aplicar las nuevas tecnologías para fusionarlas con la cultura popular y difundirla mediante correo electrónico o la publicación en un blog.
Así que, mis chicos y chicas de 1º B,  tras días de trabajo de campo, tras convertiros en portavoces de la cultura de vuestro entorno y tras pelearos un poco con el procesador de texto, aquí os presento la versión definitiva de vuestra recopilación de leyendas.

También dejo el documento con las instrucciones que entregué a los chicos para realizar el trabajo: